Es muy importante irse a la cama habiendo hecho la digestión. Esto es porque el sueño tiene que ser un momento reparador (de ahí lo de sueño reparador) donde nuestro cuerpo arregla lo que se va estropeando a lo largo del día. Si lo que tiene que hacer nuestro organismo es hacer la digestión no le da tiempo tiempo a repararnos. Por eso tenemos que cenar dos horas antes de irnos a la cama y procurar que la cena sea lo más limpia y sana posible, a base de verduras y sin proteína animal.